Tres años después del asesinato de Fernando Villavicencio, una pregunta continúa atravesando el caso: ¿quién estuvo realmente detrás de la planificación y financiamiento de su muerte?
Este 9 de agosto de 2026, familiares, amigos y allegados recordaron al excandidato presidencial en el mismo lugar donde fue asesinado, al norte de Quito, cuando terminaba un mitin durante la campaña electoral de 2023.
Pero el aniversario no se reduce a un homenaje. También vuelve a poner bajo presión a una investigación que todavía tiene capítulos pendientes.
Villavicencio fue asesinado a tiros el 9 de agosto de 2023. Cinco personas fueron posteriormente sentenciadas por su participación en la ejecución del crimen. Sin embargo, los presuntos autores materiales que dispararon contra el candidato fueron asesinados antes de llegar a juicio.
La justicia, por tanto, resolvió una parte del crimen, pero no necesariamente la pregunta más compleja: quién habría ordenado que se ejecutara.
⚖️ EL CASO QUE TODAVÍA NO TERMINA
El proceso denominado Magnicidio FV busca determinar si siete procesados tuvieron participación como presuntos autores mediatos, es decir, si desde otros niveles habrían planificado, financiado, coordinado o facilitado el asesinato sin haber ejecutado directamente los disparos.
Entre los procesados están José Serrano, Xavier Jordán, Ronny Aleaga, Daniel Salcedo y los cabecillas de Los Lobos Wilmer Chavarría, alias “Pipo”; Luis Arboleda, alias “Gordo Luis”; y Esteban Aguilar, alias “Lobo Menor”.
La Fiscalía sostiene que existió una estructura con diferentes niveles y roles. Sin embargo, corresponde a la justicia determinar, a partir de las pruebas y de los argumentos de las partes, si esas acusaciones tienen sustento suficiente para llevar a los procesados a juicio.
Y aquí está uno de los puntos críticos del caso: una acusación fiscal no equivale a una sentencia.
🎙️ NUEVOS AUDIOS, VIEJAS PREGUNTAS
En este aniversario también reaparecen nuevos audios atribuidos a Marcelo Lasso, cuyo contenido incorpora nombres, presuntos movimientos de dinero y referencias a posibles vínculos entre actores políticos y estructuras criminales.
En las grabaciones se mencionan, entre otros, a Daniel Salcedo, Xavier Jordán y José Serrano, además de supuestas entregas y transferencias de dinero.
Pero el contenido de estos audios, por sí solo, no demuestra responsabilidad penal. Su verdadero peso deberá establecerse mediante pericias, corroboraciones y el análisis de la Fiscalía y los jueces dentro del proceso.
Ese es precisamente el desafío: separar el ruido político, las acusaciones cruzadas y las revelaciones mediáticas de aquello que pueda convertirse en prueba judicialmente válida.
🕯️ TRES AÑOS DESPUÉS
La familia de Villavicencio insiste en que el mejor homenaje no es únicamente colocar flores o recordar su nombre, sino mantener la exigencia de verdad y justicia.
Su hija, Tamia Villavicencio Sandoval, resumió esa posición al recordar que son “tres años sin papá” y al reivindicar los principios por los que, según señaló, luchó su padre.
Tres años después, el caso sigue dividido entre lo que ya fue juzgado y aquello que todavía debe probarse.
Cinco personas tienen sentencia. Siete enfrentan una acusación como presuntos autores mediatos. Y la sociedad continúa esperando conocer quién tomó la decisión de eliminar a un candidato presidencial en plena campaña electoral.
Porque esclarecer quién disparó puede cerrar una parte del expediente.
Pero determinar quién ordenó el crimen es la respuesta que todavía puede cambiar por completo la historia del asesinato de Fernando Villavicencio.
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