El caso de la desaparición de Pablo David Llanes, hijo del político y exasambleísta Henry Llanes, dio un giro crucial tras los últimos pronunciamientos oficiales de las autoridades. Este sábado 1 de agosto de 2026, la Policía Nacional, a través de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), sostuvo públicamente que la desaparición del joven de 29 años fue estrictamente voluntaria y respondió a «circunstancias de carácter personal». Asimismo, la institución descartó de manera enfática que el ciudadano haya sido intoxicado con alguna sustancia química.
El vocero oficial de la Dinased, coronel Jairo Burbano, fue el encargado de detallar los hallazgos de la investigación. El oficial evitó revelar públicamente los elementos específicos que llevaron a la Policía a determinar que la ausencia del joven no obedeció a un hecho delictivo. No obstante, tras confirmar que Pablo David fue localizado deambulando por las calles del cantón Baños de Agua Santa, en la provincia de Tungurahua, el alto mando policial aseveró de forma tajante: “El ciudadano no estaba bajo los efectos de escopolamina ni de ningún estupefaciente”.
Burbano precisó que, una vez que el joven fue localizado en Baños de Agua Santa, fue trasladado de inmediato hacia un centro hospitalario para ser sometido a una valoración médica completa que permitiese verificar su estado de salud general. Posteriormente, y tras la evaluación de los profesionales de la salud, fue entregado formalmente a sus familiares.
Sin embargo, las aseveraciones del vocero de la Dinased difieren sustancialmente del relato hecho público por la ciudadana Virginia Ramos. A través de su cuenta personal de Facebook, Ramos publicó que fue ella quien reconoció a Pablo David Llanes mientras este caminaba completamente descalzo y desorientado por las calles de la urbe turística de Baños. Según la versión detallada por Ramos, ella, en compañía de su esposo, procedió a brindarle asistencia humanitaria inmediata y lo trasladó en su propio vehículo hasta una Unidad de Policía Comunitaria (UPC) del sector, punto donde las autoridades finalmente lograron tomar contacto con la familia del joven.
Frente a esta narrativa ciudadana, el vocero de la Dinased sostuvo una versión distinta respecto a la logística del hallazgo. Burbano afirmó que fue el personal especializado de dicha unidad policial el que encontró a Pablo David Llanes en territorio, asegurando que esto fue el resultado directo de la ejecución del protocolo de búsqueda y localización activado formalmente en coordinación con la Fiscalía General del Estado desde el momento en que se presentó la denuncia por su desaparición, el pasado 29 de julio de 2026.
Finalmente, al ser consultado por los medios de comunicación sobre el notable incremento en los reportes de personas desaparecidas que se ha registrado recientemente en la ciudad de Quito, el coronel Burbano señaló que la gran mayoría de estos casos responden a situaciones de índole voluntaria. Ante esta realidad, el oficial hizo un llamado a las familias a mantener una comunicación constante, cercana y fluida con sus hijos y parientes para prevenir este tipo de alertas.
La postura emitida por la Dinased cierra formalmente el protocolo de búsqueda policial bajo la figura de alejamiento voluntario, mientras se mantienen las discrepancias entre el informe institucional y el testimonio de la ciudadanía que intervino en el auxilio del joven en Tungurahua.
